Tuesday, 22 January 2008

Más a propósito de ...

Y entonces Mío Cid dijo a sus caballeros...
"Hombre, pues digo yo, que con lo bien que estamos en Vivar,
ahora que tengo planificado el soterramiento de la muralla,
y bueno, que en el fondo haya matado o no Alfonso a Sancho,
y aunque Urraca sea una bruja...
que ¿no será mejor que me quede calladito, Álvar Fáñez?".
Y así Mío Cid Ruy Díaz,
se comió sus propias palabras y prometió ser un fiel perro de sus señores.
Volvió a Vivar Mío Cid, a sus feudos, y ahí se acabó el poema.

Porque en el fondo se trataba de combatir al moro, aún a costa del honor.
Será que tan poco honrados vasallos, no merecen mejor señor.

Pues sí, sí que hemos cambiado en 900 años.
En fin, en fin ...

1 comment:

Benji said...

Antes soterrábamos murallas. Ahora vías de tren.